domingo, 27 de enero de 2013
jueves, 4 de noviembre de 2010
ColoRealidad
VOY LLEGANDO… ¡PUM! TENGO QUE SALIR
Llegué y nos encontramos. Unos pasaron otros nos quedamos. ¿Los vieron? Yo no los vi. ¿Oyen? ¡Jum! Qué va, no le pare bolas y continuemos. Yo me quedo. ¿Perdiendo el tiempo? Usted verá, yo tengo mucho por hacer – y se va – quédese con su marihuana líquida.
Y así es, diversas diálogos de diversas personas con diversos mundos, diversas perspectivas y subjetividades de un mismo hecho que puedes ser trascendental para unos e insignificante para otros, como lo es un evento cultural, un toque, una asamblea, rayar paredes, fumarse un porro, sacar las sillas del salón, enfrentarse con el ESMAD (Escuadrón móvil antidisturbios) entre otros sucesos diferente a lo académico y deportivo, que se presentan diariamente en una universidad.
Estos sucesos son telarañas de significados que forman cultura, partiendo de lo que Geertz denominó comopautas de significados, es decir, “la organización social de significados, interiorizados de modo relativamente estable por los sujetos en forma de esquemas o de representaciones compartidas, y objetivados en formas simbólicas, todo ello en contextos históricamente específicos y socialmente estructurados”. Una suma de experiencias y vivencias que ayudan a formar esos pactos: experiencia es un pasado presente, cuyos acontecimientos han sido incorporados y pueden ser recordados.
Es entonces donde espacios como las universidades públicas repiten la historia, marchas y asambleas cada semestre exigiendo cambios a cambios realizados por los administrativos. Por tanto, la memoria cumple un papel significativo como recurso cultural, pues la memoria y el olvido, la conmemoración y el recuero se tornan cruciales cuando se vinculan a acontecimientos traumáticos (Jellin 2001: 10). Más específicamente en este caso, podría decir que se observa y una fijación a la repetición y exceso de pasado, lo cual los lleva que se de esa repetición ritualizada de seguir actuando de la misma forma.
lunes, 1 de junio de 2009

Entramos en una nueva era, la era de lo moderno: la estética, lo rápido, los avances, la tecnología, el consumo y el capitalismo. Una lógica universal que cobija aun a quien no quiere. En medio de esa modernización lo que prima es un avance material, reflejado en la construcción permanente sobre lo que antes era verde y ahora es cada vez más gris. Sinónimo de ello, es el plan parcial de renovación urbana Ciudad Victoria, realizado en la antigua galería central de Pereira (carreras 10 a 12 con calles 14 a 18); lugar que era considerado como zona de tolerancia, por las personas que habitaban allí –que eran aproximadamente 12.000– y las circunstancias de deterioro en que se encontraba. Así el proyecto nacio con el fin de mejorar la zona para que se convirtiera en un lugar agradable para el esparcimiento, el comercio y la cultura de los ciudadanos.
A causa del terremoto del 25 de enero de 1999, la galería se vio afectada en su infraestructura, lo cual sirvió como pretexto para acelerar el proceso del proyecto. Pretexto, pues a muchos hicieron creer que el motivo por el que se construiría el proyecto Ciudad Victoria, era por la seguridad de la zona y de sus habitantes; sin embargo, desde la alcaldía de Luis Alberto Duque (1998-2001) ya se tenía planeado acabar con la galería y darle ese toque moderno que la ciudad estaba necesitando. Pero ¿será qué este plan de renovación, sí renovó algo más que la infraestructura del lugar?
A un lado, en la periferia de esas grandes construcciones que cada día hacen sentir más orgullosos a los pereiranos, se encuentran esas personas que no sienten lo mismo, porque estas edificaciones en vez de dignificar su vida, han hecho que siga igual o peor, pero siguen siendo parte de esta ciudad, aunque parezca que no es así. Ellos son los vendedores informales y habitantes de la calle, que diariamente dan vida y movimiento a todo ese concreto gris que cobija la ciudad. El proyecto Ciudad Victoria, dentro de sus objetivos, proponía reubicar y dar apoyo a habitantes de la calle y vendedores informales del sector, según su decreto en el artículo 3 (ver recuadro). En la administración de Marta Elena Bedoya (2001-2003) se le dio vida al proyecto. Ella junto con los diseñadores, pensaron que la reubicación de los vendedores debía realizarse en bazares populares ubicados en diferentes sectores de la ciudad y asimismo crear una nueva plaza de mercado, donde se les pudiera brindar más seguridad y comodidad tanto a vendedores como a compradores. Pero antes de derrumbar la antigua galería –en el segundo semestre de 1999–, algunos vendedores fueron reubicados en Impala, una bodega transitoria, mientras se construía la plaza de mercado minorista ubicada en el sector de Turín; otros en bazares, quedando en sectores retirados y poco estratégicos por lo cual las ventas bajaron al igual que su calidad de vida. A los que tenían locales aledaños al lugar, les ofrecieron tan solo 2 millones de pesos, por cada local, siendo el costo real de 15 millones de pesos en tal época, pero se les ofrecio tal cantidad con la excusa de ser un subsidio por los daños del terremoto: los mismos vendedores dicen que las edificaciones no quedaron dañadas, que apenas tenían unas cuantas grietas. Este dinero entregado por la alcaldía, debía servir para el sustento de cada familia durante los 6 meses que duró el proceso de reubicación, sin embargo no alcanzo para el sustento de las familias, por lo cual muchos tuvieron que volver a apropiarse de las calles para vender. Es decir, ellos se sienten estafados, porque fueron reubicados en zonas retiradas del centro, donde la gente le da pereza ir a comprar, y es que teniendo un Éxito en el corazón de la ciudad y mil hipermercados más, la gente ya no ve la necesidad de desplazarse a la nueva plaza de mercado.
Después de 5 años de tener sus lugares establecidos, las escrituras aún no son entregadas, así que los locales siguen siendo de la alcaldía y son ellos los que mandan;entre los vendedores se escucha casi al unísono que allá la gente no entra por la ubicación, porque además de esto, en lo que se les prometido se incluía una bahía, una zona de parqueo y estas nunca fueron hechas.
Sin embargo, los trabajadores del sector poco saben de las estrategias de desalojo realizadas por el escuadrón móvil antidisturbios (SMAD), y tal vez con justa razón, pues la preocupación de ellos radicaba en ese pedazo que les pertenecía y que era el sustento de su familia. En las reuniones con el Sindicato se les decía que sus locales iban a ser comprados, y que serían reubicados bajo unas garantías que sonaban convincentes, para asegurarles que sus ventas se seguirán dándo con los mismos resultados. El proceso con los habitantes del sector fue voraz, “me acuerdo muy bien, tengo la imagen viva. Los robocops nos encerraban, se paraba en cada calle una fila de ellos y nos encendían a gases, nosotros teníamos que salir como en estampida humana” Contaba un hombre que vivió este proceso de desalojo y que ahora, sobrevive con una chaza en la calle 15, continúa diciendo: “acá esto que usted ve encerrado por mallas verdes, en el desalojo quedo lleno de cebadares (…) a los locos que corren y corren del sector cuando los ven por ahí durmiendo los despiertan los cobras (una división de la policía) a punta de gas en los ojos”. El horario estratégico del SMAD eran las noches, a la parte subterránea de la galería, donde dormían los habitantes de la calle, llegaban armados y con gases, sacando a la fuerza a las personas del lugar, para poder cumplir con el gran proyecto y calmar así el antojo de modernismo que sobresale actualmente. Jorge Mario, un ex funcionario de la Policía nacional de Pereira, contó como el gobierno contrataba a personas para que con golpes terminaran de acabar con la infraestructura del lugar, tal cosa con el fin de mostrar el estado de deterioro del lugar para que se pudiera agilizar el proceso de demolición de la galería.
El plan de renovación, como la mayoría de proyectos se queda en el papel y a la vez son pensados solo para un determinado grupo de ciudadanos, pues por sus diferencias económicas hay quienes aportan y quienes no, esto, sólo en convicción de un monopolio. Dentro de los objetivos de Ciudad Victoria, estaba darle apoyo alimenticio a los habitantes del sector, pero como se puede ver: estas personas se encuentran regadas por toda la ciudad y cada vez en peores condiciones, en la medida en que se construyen edificaciones, estas personas que no le “aportan nada a la ciudad” –como dice el mismo director del área metropolitana Carlos Elías Restrepo– son excluidas y desalojadas de tales sectores. Así, entre desalojo y desalojo, estos habitantes se han reubicado en un sector cercano, la comuna Villavicencio, en condiciones deplorables y corriendo peligro de sufrir algún accidente porque el Megabús pasa muy cerca; la calidad de vida se ha vuelto peor que cuando habitaban en la galería, y las propuestas de perfeccionamiento se han quedado en el olvido, pues ya no se escucha que se quiera dar a los habitantes de la calle un apoyo que traiga consigo no solo alimentación y aseo, sino que les brinde educación o tratamiento psicológico para garantizarles una mejor vida.
Este proceso es la muestra de una permanente realidad, donde el pobre se hace más pobre y el rico más rico, pues para unos este plan de renovación fue un gran Éxito, una magnífica Victoria. El progreso que una ciudad con las características de Pereira necesita, inmediatamente se asemeja a ser una ciudad comercial que vende la idea de progreso con una base muy sólida: el cemento; a raíz de un monopolio que establece las grandes empresas apoyadas por gobiernos, o en este caso alcaldías donde se deja de lado los verdaderos problemas, pasando por encima de las poblaciones vulnerables.
Las personas del sector se hacen conscientes de esto cada vez más, pues “este gobierno tiene mucha plata y toda es para la guerra y centros comerciales, en este país no se quiere al pobre, todo es para la clase alta, ¿cuándo nosotros vamos a poder comprar o comer algo en Victoria plaza? nunca, ahí no entra gente sin dinero y mucho menos mal vestida” dice un habitante de la calle.
Esto es una evidencia de que hay exclusión por parte del monopolio, primando siempre sus intereses. Se demuestra así, una y otra vez que la base sólida de una ciudad no es el cemento por muy fuerte que parezca, sino lo que la gente se construya en ella, porque en la colectividad se ven los resultados equitativos para el equilibrio y sostenimiento de la misma. Así que: ¿Para quién es el éxito y la victoria?
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RECUADROS
· Cada proyecto debe cumplir con unas normas y si llegado el caso no cumple con los objetivos pensados, puede gestionar para cambiarlas o crear nuevas. Para realizar tal gestión, se deben crear planes parciales o planes de ordenamiento territorial (POT) porque como son pensados en pro de un mejoramiento de la ciudad, se hace más rápido el canal de gestión.
· ARTÍCULO 3. OBJETIVOS GENERALES Sobre lo social: Realizar acompañamiento e intervención social a los habitantes y grupos vulnerables que laboran y conviven en el sector de la antigua galería, intentando contribuir al mejoramiento de sus condiciones de vida.
domingo, 31 de mayo de 2009
En esta cotidianidad de que me rodea, Internet, rock, moda, comida chatarra, letras, reggae, universidad; salirme de la rutina era algo muy interesante y desestresante para mí. Darle un giro de 360º a lo que me gusta, a la compañía, a lo que como joven de 18 años que soy normalmente preferiría hacer un viernes en al noche, fue lo que me motivo a ir a ese lugar tan agradable como desagradable a la vez, tan bohemio, acogedor e íntimo –su ambientación y su música-; como sucio, acabado y maloliente –olor a orines y hongos en el baño– se encontraba. Todo esto allí, ambientando el lugar, dándole ese toque mágico que lo hace inolvidable y que si se alterara, cambiaría su intensión, su público y simplemente no sería lo que es.
“Sólo una cosa puede romper el silencio: la música, la poesía y el amor”, aparecía, muy pequeño por cierto, en una de las paredes y representa bastante lo que quiere hacernos sentir este lugar, una vez entramos en él, en esa magia. Pues sí, allí no existe el silencio, miles de long plays con clásicos de la música, sonaban en el tocadiscos. Jazz, Boleros y Tangos, armonizaban esa gaseosa que al pedirla salió de una nevera verde Phillips de los años 60`s, de esas que tenían nuestros viejos en la casa y que ahora le hicimos cambiar por las modernas que tienen cantidades de funcionamientos y no tiene nada que envidiarles a éstas.
Un lugar de contrastes. Un par de viejos enamorados abrazándose, el hombre besándole la mano a su mujer, cosa muy rara por cierto porque las relaciones dejaron de ser de amor para convertirse en formales. Jóvenes y adultos juntos en la misma mesa, disfrutando de la buena música y compañía, un sitio en el que se sí puede hablar y no gritar. Un hombre solo, gozando de unas copas de ron y acompañando al que parece ser su amigo, contemporáneo y perdurable, el anfitrión, el siempre y dedicado dueño del lugar. Todo un hombre representativo de la ciudad, mostraban los recortes de periódicos bien enmarcados y con su respectivo vidrio, digno del valioso recuerdo que allí dice. Haciendo juego con éstos, Gardel, el Che Guevara, la Mona Lisa, Chaplin, con sus inolvidables rostros que hablan por sí solos, que los contextualiza y nos evoca memoria.
Alejita, ¿nos vamos?, me hizo sentir que en ese instante terminaba ese viaje a un mundo lleno recuerdos que han marcado la historia, a ese rincón tan clásico de la ciudad, que por ser así, los jóvenes ignoramos. Que después de 55 años de estar allí, aún existe en la misma esquina y al que don Olmedo se ha entregado con amor, dedicación y perseverancia, para seguirles brindando a los pereiranos, por muchos años más, buena música para los oídos y el alma, la música de nuestros viejos.
En cuanto me dijeron “Le quedan cerca 24 horas de vida”, fue impactante en el momento, tanto así que lloraba y lloraba, pero la vez reía. No supe que hacer. Llevo 10 horas ya perdidas pensando lo que es y lo que ha sido mi vida. Risas que llenan un vacío emocional que guardo en mi corazón, Risas que nunca han sido fingidas pero que han sido el mejor remedio para poder seguir viviendo cada día. Las 14 horas que me quedan sólo se me ocurre que debo vivirlas riéndome, disfrutando de mi y de lo único bonito que ha pasado por mi vida, el amor. Quedarme riendo y contando historias con las personas que me aman, esas que han estado conmigo a lo largo de mi vida enseñándome a reír, amar y ayudándome a no sentirme tan sola. Quiero comer y reír, comer y reír, reír, reír y reír hasta llegar al punto en que me duela tanto el cuerpo que no lo resista más y muera. Lo único que quiero es morir feliz y no hacer tan angustiante mi muerte para mí y para mi familia.
Entrevista.

Un poco de su vida y filosofía.
Muy cómodas, sentadas ambas en una caja en su sala pues está de trasteo me cuenta:
“Tengo dos hijos Alejandra de 12 años y Juan Camilo de 9 años, estoy casada en segundas nupcias con Jhon James García desde hace 5 años estamos juntos. Yo mi vida la describo como un viaje maravilloso con una cantidad de facetas que las mujeres podemos desarrollar y yo he tenido la oportunidad de desarrollarlas TODAS”. Esta palabra la dice tan fuerte, que me hace pensar que se siente orgullosa de haberlas logrado.
“Mi vida esta se rige por el servir, desarrollar todas las potencialidades que Dios nos ha dado, para ponerlas al servicio de los demás. Uno puede servir desde muchas ópticas distintas y aunque se vea muy pequeño, llevar esperanza, alegría, me parece que es valioso. Yo pienso que esto fue algo que me inculcaron en mi casa, yo fui criada con unos valores católicos y Dios nos da a cada uno unas habilidades distintas, y de alguna manera los más afortunados tenemos que retribuirle a la sociedad.”
Riéndose de mi concentración al escucharla decide romper el momento con un jugo de lulo, que ambas tomamos y así poder continuar con su historia. Decide hablarme un poco de esas habilidades que considera que Dios le dio: “Yo tengo muy buena escucha, a veces noto que la gente viene desganada, triste, con problemas, busco escucharla y soy como buena consejera y a la vez muy positiva, y la gente siente alivio con eso. Soy también una mujer muy analítica, sirvo para revisar diferentes procesos, ver desde otro ángulo cómo son las cosas, digamos en Cámara Junior la gente ha admirado esa capacidad de análisis. Tengo una memoria excepcional, también me dicen `usted que se acuerda cuando hicimos tal cosa´, entonces soy como una memoria colectiva en diferentes partes donde estoy. Y tengo una capacidad de amar muy grande, que se lo doy a mi familia, a mis amigos de Cámara Junior, soy una persona cariñosa, expresiva, que abrazo, soy muy muy efusiva, muy familiar, y creo que hay mucha gente que está necesitando de una manito que lo sobe.”
La Cámara Junior y el liderazgo
Menciona la Cámara Junior como algo que hace parte de ella, pues lo dice en medio de su diálogo de forma espontánea y la vez con una sonrisa que se le notó rápidamente en su rostro al nombrarla:
”La Cámara Junior, es un mundo interesantísimo que yo descubrí hace 13 años,es una organización a nivel mundial donde se pueden desarrollar diferentes habilidades de liderazgo, con el fin de mejorarse uno mismo, de servir a la comunidad y crear cambios positivos. Es una organización con cerca de unos 120 años de fundada, en más de 100 países, aquí en Pereira vamos a cumplir 50 años.
La Cámara se dedica primordialmente a formar líderes, porque si todas las personas desarrollamos nuestras habilidades de liderazgo, las podemos aplicar en cualquier ámbito de nuestra vida, independientemente de la que sea porque es una organización multidisciplinaria, hay abogados, hay médicos, arquitectos, odontólogos, ingenieros, hay personas independientes, entonces toda esa variedad de matices hace que nos retroalimentemos muchísimo de las experiencias de los demás y nos sigamos formando todos los días, porque no es únicamente la educación que uno pueda adquirir, o la experiencia laboral. El ir y desarrollar un programa y hacerlo bien, o hacerlo regular y que le digan a uno se equivocó, lo forma a uno como persona, y no pasa nada grave, si usted se equivoca en el trabajo lo echan, si usted se equivoca en la Cámara Junior le dicen vea esto lo hizo mal, lo puede mejorar de tal forma o de la otra, aprenda y la próxima vez hágalo mejor. Lo segundo es una entidad que quiere trabajar por la comunidad, lo hacemos desde diferentes ámbitos que no lo hacen otras organizaciones, porque nosotros tocamos otra faceta que es el crecimiento personal de las personas, entornes trabajamos la oratoria, la capacitación, porque de pan no solo vive el hombre ¿cierto?, la gente necesita crecimiento espiritual y superación y se le da las herramientas a los jóvenes universitarios o de colegio para que después las apliquen en el mundo laboral.”
Y entre tanto, suena el teléfono, casualmente es Ángela, la presiente actual de la Cámara Junior en Pereira. Llamó con el fin de proponerle a Vicky, como le dicen sus amigos, organizar un concurso de oratoria con los colegios de Santa Rosa. Ella respondió con una exclamación “¡Claro!, yo lo hago y me encargo de todo, no te preocupes”, que me dejó pensado, esta mujer tan ocupada que mantiene como le sacará el tiempo a esto. Será qué esto lo aprendió en Cámara Junior que por cierto si ella hablo de que es una organización de líderes, ¿qué será liderazgo?:
“Es la capacidad de dirigir y de que las personas lo sigan a uno, no tiene nada que ver con las posiciones de mando, yo puedo tener un puesto muy alto y la gente no seguirme, yo una vez leí algo, que si uno creía que es líder mirara hacia atrás a ver quien lo sigue, y si no lo sigue nadie, no es líder. Yo creo que líder es el que es capaz de mover la gente, de crear sentimientos, porque si la gente se apasiona con una idea o una causa, se motiva, se identifica con esa la puede seguir, pues si a mí no me causa nada, ni frío ni calor, realmente no soy líder.”
¡Vaya palabras estas!, me entran al cuerpo y me tocan, me hacen reflexionar sobre si he aplicado esto en mi vida y la vez me da la fuerza para lanzarme a preguntar, si ella es una líder: “Yo soy una líder, he tenido la oportunidad de desarrollarlo desde pequeña de estar en muchos grupos, porque eso es otra cosa, el líder no puede vivir aislado, tiene que interactuar, y para eso son muy importantes todo tipo de grupos, de profesionales, de junta de acción comunal, lo que sea. Se trata de mover y unir esfuerzos para lograr un objetivo, cualquiera que se tengan tratados, hay unos objetivos muy loables, muy grandes, o podrán ser pequeños y sencillos,no hay necesidad de cambiar el mundo pero que lo que se haga, le sirva a una comunidad específica, entonces creo que es necesario identificar en cada grupo que uno se desempeña cuál es la razón de ser, cuál es el norte y que se quiere lograr.” El carro de la basura interrumpe la charla con ese estruendo que hace.
Después de casi 3 minutos de silencio, Vicky continúa hablando la Cámara Junior, me cuenta cómo la conoció y decidió quedarse en ella:
“Cuando estuve en la universidad tuve la oportunidad de trabajar con un ingeniero y él hacía parte de la Cámara Junior, yo estaba digamos chiquita, estaba masomenos en cuarto semestre de la universidad. Él me llevó un día a una reunión y yo quede ASOMBRADA,” dijo fuerte y moviendo sus manos en son de la palabra, “yo escuché el credo Junior `Nosotros creemos que la fe en Dios da sentido y objeto al vida, que la hermandad de los hombres trasciende la soberanía de las naciones´ y eso como que me erizó la piel,” seguidamente, continúa con otra parte del credo `Que servir a la humanidad es la mejor obra de una vida´ ¡maravilloso! pero vi que toda la gente era muy grande, profesional, con cargos muy importantes y dije: me encantaría pertenecer a esta organización pero todavía no es mi tiempo, voy a volver después. Como a los 2 años entre a la Cámara Junior, yo me sentía como la mascota porque estaba muy chiquita al lado de ese selecto grupo de personas con cargos importantes.
En el Cámara Junior antes de entrar, se debe pasar por un proceso de capacitación que trae consigo unos formalismos y se realiza juramento antes de decidir ser “Junior”, y después de esto ya se es miembro de la organización. Allí se maneja un protocolo y un sistema organizacional de Presidencia Nacional, Presidencia del Senado, Vicepresidencias, Capítulos locales, etc., y por los cuales se debe pasar por un proceso antes de poder ejercer algún cargo.
“Entramos 7 personas y de ellos, yo fui la única que llegué a ser presidente,me demoré, no fue a los 2 o 3 años, yo ingrese a la Cámara en el 95 y fui presidenta en le 2002, fui directora de la convención nacional de los 50 años de la Cámara Junior en Colombia, y todo esto para mí ha sido espectacular, que todo el juniorismo nacional se reuniera en Pereira, fue un evento inolvidable que quedó en la memoria de la gente. Yo creo que todos estos logros se deben en parte al haber llegado chiquita, porque tiene uno tiempo, de hacerse, de conocerse, de experimentar, porque ahora si yo invitara a alguien de 35 años, gerente de un banco a que ingrese a Cámara Junior, no va a tener tiempo, y yo aunque ahora mantengo tan ocupada, la Cámara para mi es importante y todavía le saco el tiempo para estar ahí. Todo tenemos el mismo tiempo, en qué lo invirtamos es según las prioridades de uno en la vida, para mí la Cámara es una prioridad.
La vida de un Junior
“Siempre he sido amiga de trabajar en grupo, pienso que la colectividades, que los medios y las asociaciones pueden lograr más de lo que puede hacerlo un individuo sólo. Cuando le dije SÍ a la Cámara lo hice porque tengo vocación de servicio, porque amo mi ciudad y me gustan todos los proyectos que tengan que ver con el crecimiento de Pereira, con la generación de masa crítica, de gente pensante, de gente que opina, porque pienso que las personas que hemos sido más favorecidas. Yo solita puedo dar un poquito, pero si me uno con 20 o 30, podemos dar más. Porque encontré un grupo de personas y de amigos que han trascendido durante todos estos años. No me he equivocado y si yo devolviera mi tiempo, con toda seguridad volvería a ser Junior y le volvería a dedicar el tiempo que le he dedicado”.
Los Junior son personas especiales tiene esa “chispa” que los hace especiales, que donde quiera que lleguen se sienten y dejan huella:
“El Junior es más sensible hacia las necesidades que tiene el individuo de desarrollarse como líder. Siente la necesidad de trabajar en diferentes proyectos. Nosotros tenemos un programa que se llama `Semillero de Líderes´, cada año dedicamos un grupo distinto, hemos trabajado con policías bachilleres, con amas de casa, con operarios de fábricas, y buscamos que todo ese bagaje de experiencia que tienen los Junior, trasmitírselos a esas personas. Creo que la gente que no es Junior es más egoísta, porque se concentran mucho en el YO, `mi trabajo y mi familia, yo no tengo tiempo para darle a los demás´, hay personas que me han dicho – Vicky usted cree que uno después de todo un día de trabajo, va a venir a sentarse acá 3 horas, a que le pongan trabajo y a demás de eso hay que pagar, no me crean tan pendejo – yo siento una desilusión porque a mí me parece una oportunidad tan increíble, cada semana ir y reencontrarme con mis amigos ver el tema de capacitación que hayan llevado que me sirve, porque creo que todos los seres humanos sin importar el cargo, todos los días podemos aprender más, y en Cámara siempre llevamos un invitado especial cada semana para que nos capacite en temas diferentes. Cualquier persona que esté metida en una organización, sea el Club de Leones, sea los Rosarios, AIESEC, AIENAP, deja de ser egoísta un poco, en el momento que tiene que sacrificar parte de sí, de su tiempo, de sus recursos económicos, de su familia por venir a dar a otros; yo entré a Cámara Junior sin hijos, ahora tengo dos, y no he dejado de asistir, hay personas que yo les digo – a usted no le parece que en vez de estar en su casa solo educando a sus hijos, podría estar también en la calle construyendo un mudo mejor que brindarles a ellos. ¿No le parece qué tenemos más obligación los papás de estar trabajado por la sociedad?– La gente esta muy dada a pensar que todos esos problemas son del Gobierno y del Estado, que ellos lo deben de solucionar, pues no eso también es un problema de al comunidad civil, hay que ayudarle al Estado porque el sólo no puede.”
Y eso es verdad, los papás además para educar a los hijos es necesario que aprendan a crecer cómo persona, porque los hijos aprenden no solo de lo que los papás les dicen sino lo que hacen:
“A mi Alejandra me dice, mami yo quiero ser Junior, a mi me gusta lo que tú haces. A veces me pasa que le digo, muñeca yo creo que voy a dejar de ir un tiempo a Cámara Junior, porque me estoy comprometiendo mucho y estoy descuidando la casa, ella me dice, mami por favor no te salgas, cómo vas a dejar de ir, eso muy valioso para ti, a mi me gusta que vayas porque tú eres feliz allá. Y la Cámara Junior es muy familiar, es una organización que integra nuestras famillas, nosotros celebramos cada año el día de la familia que es algo espectacular, nos vamos para una finca y llevamos a nuestros papás a nuestros abuelitos, nuestros hijos, cada uno lleva un plato para comer, y nos pegamos una comilona tremendamente grande, hacemos juegos e integramos nuestras familias para que sepan por qué es que gastamos tanto tiempo en Cámara, por qué es que esto nos apasiona, porque es que a demás de formarnos cómo lideres y crecer como personas, ser amigos, también queremos ser amigos de las familias y todo esto fortalece. Hay que hacer tejido social, en las sociedades desarrolladas es donde hay más construcción de capital social, eso significa que yo puedo confiar en otros. Si yo confío en usted, me meto a dirigir un proyecto hago una parte yo y usted va hacer la otra parte, pero si yo solo creo en mí, en mis capacidades y dudo que si usted lo haga no lo va hacer con la misma calidad que yo, obviamente es reforzar ese egoísmo y ese egocentrismo de que yo soy el único que puedo. Las asociaciones así sea de lo más absurdo se basan en la calidad del ser humano”.
He tenido al oportunidad de ir a juramentaciones de la Cámara Junior y he escuchado la filosofía y el credo Junior, y me parece que esa ideología que mantienen de perdone al otro, sírvale al otro, los que son junior lo cumplen y lo hacen porque les nace, porque sienten ese Juniorismo en el corazón y en el alma.
“Yo creo que si todos los seres humanos nos rigiéramos por el juramento junior la sociedad tendría que ser muy buena: `Seré una persona de fe y de principios, sostendré la juventud en mi espíritu y en mi corazón, no tendré odios rencores ni egoísmos, sabré olvidar el daño que me hicieren, seré leal y honrado con todos y con todo´ ¿En qué momentos la sociedad no necesita personas con esos principios y valores?
“Creo que si no hubiera conocido la Cámara Junior mi vida seria terrible, sería muy distinta, de pronto más dedicada a mi familia y a mi trabajo, que puede que este bien, pero lo que yo he aprendido allí, no hay ninguna universidad donde se pueda aprender. Y las cosas que he aprendido las he aplicado en mi trabajo y viceversa. No sé, no imagino mi vida sin haber pasado por Cámara Junior, sin haber conocido esta gente maravillosa, mi grupo de amigos esta un 80 por ciento allí .Estamos en las buenas y en las malas, en las alegrías y en las tristezas, esto parece un matrimonio. Dicen que una alegría compartida es el doble y una tristeza compartida es la mitad. Obvio que hay caídas, todos somos líderes y a veces la paciencia no da para entender lo que hace el otro”.
En la forma cómo habla se le siente el amor y la pasión que tiene por ésta organización. Esto hace parte de su vida y de sí definitivamente:
“Siento pasión por la Cámara Junior, pero es que en general yo soy una persona apasionada, siento pasión por todo lo que hago. Si usted me pregunta por mis hijos, yo hablo con una sonrisa de lo que ellos hacen, de lo que son y representan en mi vida. Y si usted me pregunta por mi trabajo, yo me entrego con alma, vida y sombrero, porque me gusta, pienso que las personas que no se apasionan con lo que hacen, son tendientes como a la mediocridad, si a uno no lo mueve desde su sangre un proyecto no lo va ha hacer muy bien. Creo que muchas personas se deberían dar la oportunidad de conocerla y sacar lo mejor de sí en este tipo de actividades”.
¿Y uno cómo se puede acercar a ella?
La Cámara Junior está abierta para todas las personas que quieran venir y conocerla. Nosotros tenemos una oficina en al cale 18 Nº 8-47 edificio Banco Cafetero, séptimo piso. Tenemos una página Web que es la www.jcicolombia.org a nivel nacional o jci.cc a nivel internacional. También tenemos reuniones todos lo lunes a las 7 de la noche en el Club del Comercio. La gente puede venir o contactar a alguno de los Juniors, el teléfono de la oficina es el 3252502. Nosotros sacamos mucho material publicitario, el año pasado por el programa Jóvenes sobresalientes del año, sacamos un cuaderno en el que hay información de la organización y de sus miembros.
Vicky es de esas mujeres que de la que uno no se cansa de escuchar, son las que se podrían quedar todo el día hablando porque al momento de decir cada cosa sale con algo nuevo e impactante para contar que lo deja a uno callado, y concentrado en ella. ¿Algo más? “Yo creo que todos tenemos una habilidad especial que Dios nos dio, él no nos hizo a todos igualitícos como en molde, todos somos diferentes y cada cual debe identificar cuál es esa fortaleza que tiene, desarrollarla y ponerla al servicio de los demás. Ahí mirara si con su trabajo, con su comunidad, con su familia, pero todos estos talentos no los podemos dejar guardados. Dios nos dio a todos talentos y cuando muramos ¿qué hicimos con todos, nos llenamos de miedos, de egoísmo, lo pusimos al servicio de los demás? Nadie nació así simple, todos venimos con un valor agregado, y la diferencia entre las personas extraordinarias y las ordinarias son las que hacen algo extra. A las personas que lean esto, miren que pueden hacer de extra en sus vidas para lograr el éxito.”
